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por Pep Gimenez

En los 90 no todo fue grunge o brit pop: durante esa época surgió un movimiento que fusionó los dictados del rock alternativo con el sonido country y folk,  a esta nueva corriente se le llamo americana y era hija de aquel nuevo rock americano nacido en los 80 (The Long Ryders, Dream Syndicate, Violent Femmes…). Entre los grupos más destacaron se encontraban Uncle Tupelo y Wilco, en cuyas filas militó Jef Tweedy, posiblemente unos de los compositores con más talento de su generación.

Sexto piso ha publicado en nuestro país “Vámonos (para poder volver). Acordes y discordias con Wilco, etc.”, la autobiografía de Jeff Tweedy; en él nos cuenta todo su periplo vital desde su infancia marcada con el descubrimiento del punk hasta sus experiencias en Uncle Tupelo y Wilco, pasando por sus relaciones familiares y sus problemas con las drogas. De la primera parte centrada en su adolescencia cabe destacar su alegato sobre la importancia del periodismo musical: en una época en la que no existía internet, uno debía imaginar cómo sonaba un disco leyendo reseñas de grandes escritores como Lester Bangs, hasta, por fin, reunir el dinero suficiente para poder comprarse el álbum en cuestión. Otro momento a remarcar fue su intento de poder entrar (junto con sus amigos) a un concierto de los Ramones, no pudieron debido a que eran menores de edad pero al abrir la puerta de la sala podían escuchar el sonido atronador del grupo durante unos segundos…Para ellos eso era más que suficiente.

Su paso por Uncle Tupelo se resuelve en el libro con una mezcla de melancolía y tristeza: la relación con Jay Farrar es descrita como algo problemática sobre todo por su peculiar carácter, y su abrupto final, justo cuando el grupo comenzaba a acaparar elogios de la prensa e industria musical, es uno de los momentos más tensos y extraños del libro. Por otro lado todo lo concerniente a Wilco está cubierto por una diversa paleta de emociones: desde de los problemas con las discográficas hasta su relación de amor-odio con Jay Bennett, que terminó con la expulsión de este último del grupo, pasando por los instantes que dieron lugar a discos maravillosos como “Being There” (Reprise Records, 1996) o “Yankee Hotel Foxtrot” (Nonesuch Records 2002).

Sin embargo algunos de los momentos más emocionantes del libro se dan cuando el autor se centra en sus vivencias con su mujer e hijo, dando lugar a sentidas reflexiones (llenas de humor) sobre el amor, la convivencia y la familia. Eso unido a sus reflexiones sobre el arte de componer (importantísimas para cualquiera que sienta la necesidad de coger un guitarra y crear canciones) conforman una obra ejemplar que enamorará a los fans de Wilco y a todo aquel con curiosidad sobre el sonido americana.