Cubierta-Console-Wars

por Pep Gimenez

Coca-Cola vs Pepsi, grunge vs brit pop, Sex Pistols vs The Clash…Siempre han habido, y seguirán existiendo, enfrentamientos que decidan el destino de la cultura popular: durante los 90 se vivió una guerra por el dominio mundial de la diversión, nosotros no lo notamos porque estábamos demasiado fascinados jugando a controlar a un bajito fontanero italiano, intentando dominar la increíble velocidad de un erizo azul o haciendo hadoukens o fatalities a nuestros adversarios.

“Consoles Wars” de Blake J. Harris recoge la cruenta guerra que durante los 90 se produjo entre las dos compañías de videojuegos más importantes del mundo, Nintendo y Sega. Pero lo que hace el autor no es solo una simple recopilación de datos y hechos, sino que además los transforma en un relato vibrante lleno de buen humor y momentos brillantes; en realidad estamos ante un libro que es material de primera para una buena película o serie, de ahí que no es extraño que Seth Rogen y Evan Goldberg (“Superbad”,  “Preacher”) hayan firmado un divertido prologo en el cual reflexionan sobre el impacto que han tenido en ellos los videojuegos.

Por un lado tenemos a Nintendo, la compañía que consiguió, con paciencia y mucho trabajo duro, revivir toda una industria gracias a una consola maravillosa y a grandes títulos (“Super Mario Bros”, “Donkey Kong”, “The Legend of Zelda”…) aunque su férreo control de todo el proceso de creación y distribución no la convirtió, precisamente, en una de la empresas más simpáticas del sector. Por otra parte Sega surgió como la alternativa rebelde y jovial que pretendía robarle el trono a su competidor…Y lo consiguió gracias a las revolucionarias ideas de Tom Kalinske.

El que fuera responsable de Sega América se convierte en figura central de “Console Wars”, gracias a él se cambia la dinámica de la industria con ayuda de ambiciosos planes que ya habían surtido efecto en su anterior trabajo (fue el responsable del éxito de Mattel y descubrió las fascinación que los chavales pueden tener por muñecos como “He-Man y los masters del universo”). Con su talento (y el de otros muchos otros trabajadores como Al Nilsen o Ellen Van Buskirk) se vende una imagen radical de Sega que se ríe de su competidor Nintendo y organizan eventos multitudinarios que cambian la forma de vender entretenimiento.

Sin embargo las tensiones, y desacuerdos, con el equipo y la directiva japonesa de Sega fueron provocando una paulatina decadencia que coincidió con la paciente estrategia empresarial de Nintendo, y con la irrupción del tercer protagonista de la historia: una Sony que se impuso a su desavenencias y fracasos con Nintendo y Sega, y empezó a reinar en el sector gracias a Playstation.

“Console Wars” retrata un momento importante no solo de la industria de los videojuegos sino también de la historia de la cultura pop; y por lo tanto es un libro fundamental para todos aquellos que quieran conocer la batalla entre las dos empresas que revolucionaron el campo del entretenimiento audiovisual.

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