Marvel Deluxe. Vengadores vs. La Patrulla X

por Guillermo Beltrán

En los últimos años, la editorial Marvel ha mantenido una dinámica donde cada año cuenta con un gran evento en el que vemos como toman parte un buen número de personajes. Así, en la primera década del siglo, presenciamos sagas tan importantes como “Dinastía de M”, “Civil War”, “Vengadores Desunidos”, “Reinado Oscuro”, “Complejo de Mesías”, “Cisma” o “Miedo Encarnado”. Todos estos títulos deleitaban al aficionado con espectaculares aventuras en las que veíamos a nuestros héroes favoritos enzarzándose a palos unos con otros, al mismo tiempo que prometían cambiar para siempre el status quo del Universo. Vistas con la perspectiva que da el tiempo, pocos de los cambios establecidos en estos eventos tuvieron una permanencia real, más allá de los meses que transcurrían entre un cruce y otro; sin embargo, sí que sirven para establecer una época muy concreta en el devenir de los personajes de la editorial. Esta etapa da comienzo con la conclusión de “Dinastía de M” para acabar precisamente con los volúmenes que ahora nos ocupan. 

“No más mutantes”. Con esta declaración y un poder casi divino, vimos como la Bruja Escarlata reducía toda la población mundial de mutantes a sólo unos centenares. Esto hizo que los mutantes se vieran más amenazados que nunca, forzando a Cíclope a erigirse como líder y fundar Utopía, una pequeña isla-estado donde dar refugio a sus semejantes. Pasaron muchos años sin que un nuevo mutante viera la luz del día, hasta el nacimiento de una muchacha llamada Hope, capaz de imitar los poderes de otros miembros de su raza. Cíclope decidió enviar a Hope al futuro para ser criada por Cable antes de regresar al presente ya convertida en adolescente, quedando bajo la controladora protección del líder de los mutantes. En este punto, Hope no sólo representaba la esperanza por la supervivencia del “homo superior”, sino que también estaba destinada a ser el próximo receptáculo de la destructiva Fuerza Fénix; siendo capaz de controlarla y provocar así el resurgir de los mutantes. Cuando llega el momento en que la Fuerza Fénix se acerca a la Tierra, se producirá el inevitable enfrentamiento entre Cíclope y sus acólitos contra los Vengadores que intentarán detener el avance del Fénix antes de que destruya el planeta. Unos no quieren poner el mundo en peligro, mientras que los otros no desean dejar escapar la herramienta última para garantizar su supervivencia. En medio de ambos bandos quedará Hope que huirá del enfrentamiento, provocando que los contendientes emprendan una búsqueda desesperada a lo largo y ancho del Universo Marvel.

Bajo esta premisa, Brian Michael Bendis, Jason Aaron y Ed Brubaker, los guionistas estrellas en ese momento de la Casa de las Ideas, desarrollarán una cruda y espectacular batalla entre los dos grupos más conocidos de la editorial. Sin embargo, el evento no será únicamente una sucesión de peleas entre los componentes más poderosos y carismáticos de cada bando, sino que servirá como escenario donde aclarar los dramas y dilemas que se han ido gestando en los últimos años. En estos capítulos veremos como Lobezno se enfrenta a la difícil misión de continuar con el sueño de Charles Xavier, la redención de Wanda Maximoff, la crisis final en el matrimonio entre Pantera Negra y Tormenta, la auto-afirmación de Hope lejos del manto de Utopía o la caída de Scott Summers en la tiranía del poder. Todas estas subtramas se articulan en torno a tres actos bien diferenciados. En el primero, las fuerzas están igualadas y las posturas de ambas facciones quedan bien definidas, sin que ninguno de ellos adopte el papel de villano. Un evento inesperado cambiará las reglas del juego, otorgando la victoria virtual a uno de los bandos en el segundo acto. Este viraje en la balanza de poder hará que el grupo que tome ventaja afiance por la fuerza su postura, hasta que poco a poco todo se viene abajo para culminar en una épica y explosiva tercera parte con la que concluye el evento. El resultado final es una saga sólida en la que sobrevuela la sensación de que estamos asistiendo a un capítulo transcendental en la historia del Universo Marvel. Los autores, sin crear un argumento particularmente complicado, consiguen trenzar una gran riqueza de situaciones que aportan una gran profundidad a la trama. Asimismo, aunque el esqueleto del relato no es especialmente original en lo que se refiere a enfrentamientos super-heroicos de esta índole, los guionistas consiguen componer unas escenas tan espectaculares y divertidas que harán que el lector disfrute como un infante. 

El dibuje corre a cargo de tres de los artistas con más renombre de la editorial. En los primeros cinco números nos encontraremos con los lápices de John Romita Jr. que, pese a no pasar por uno de sus mejores momentos creativos, aún es capaz de ofrecernos escenas con un gran sentido del movimiento y el espectáculo. En el segundo volumen que recopila este evento tendremos los dibujos de Olivier Coipel y Adam Kubert, los cuales sí que rinden al nivel que uno podría esperar de ellos. Estos artistas nos regalan páginas absolutamente impactantes, en las que el lector se mete a fondo en el fragor del enfrentamiento entre Vengadores y mutantes, haciendo de la sucesión de las diferentes peleas y batallas que tiene lugar ante nuestros ojos un auténtico festín para los sentidos. 

Tal vez “Vengadores vs. La Patrulla X” no sea la mejor saga, evento o “crossover” que haya tenido lugar en el seno de la Casa de las Ideas; sin embargo, mentiríamos si no dijéramos que resulta una auténtica gozada para ese niño que tenemos dentro y que siempre soñó con ver a sus héroes favoritos liándose a tortazos.

Anuncios