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por Pep Gimenez

Estamos saturados de libros, y listas, que pretenden empaquetar nuestros gustos cinéfilos con las ya tópicas coletillas de “Las 1001 películas que debes ver”… En realidad son subproductos sin atrevimiento ni originalidad que nos recomienda lo mismo de siempre: “Ciudadano Kane”, “La Vida es Bella”, el pesado de Christopher Nolan. Por eso siempre es una buena noticia la publicación de un libro que se desmarca del pensamiento habitual para, a su vez, recomendar joyas ocultas del séptimo arte y auténticas golosinas cinematográficas esperando a ser descubiertas.

En 2014 Libros Walden publicó “Desde los márgenes: 150 películas que deberías ver y que nadie más te va a decir que deberías ver”, un divertido, y exhaustivo, repaso por el cine más atrevido y reivindicativo, ese que no suele aparece en aburridas listas de lo mejor del siglo XX. Sus autores, José Sanz y Manuel Moreno, nos descubrieron incomodas comedias indies, fascinantes experimentos narrativos, verdadero cine español underground, obras desconocidas de genios y locuras cinematográficas dignas de ser disfrutadas.

Un par de años después nos llega su secuela “La peli era mejor: otras 150 películas que deberías ver y que nadie más te va a decir que deberías ver” (Libros Walden), pero no hay que preocuparse porque es una secuela que mola de verdad, el “Padrino 2º Parte” de los libros que recomiendan pelis reivindicables, o mejor, el “Gremlins 2” de los libros de cine (que todos sabemos que es mejor película que la de Coppola). Y a sus autores se les han unido Enrique Piñuel y David Bizarro, otros dos valientes buscadores de rarezas cinéfilas que han ampliado el catálogo de maravillas a descubrir.

Como su hermano mayor, estamos ante un interesante estudio que nos muestra, de manera divertida, ese otro cine del que no suelen hablar en “Cahires du Cinema” y que ha sido plagiado impunemente por directores y películas más conocidas. Cualquier cinéfilo, o cinéfago, libre de prejuicios no puede dudar ni un minuto, y debe zambullirse en el sincero homenaje que, entre sus páginas, le dedican a ese séptimo arte más valiente y desconocido.

4 excelentes recomendaciones que encontrarás en “La película era mejor”

The Comedy (Rick Alverson, 2011)

La comedia indie: esa plaga moderna que nos obliga a tragarnos romances insufribles protagonizados por Zooey Deschanel y el ¿sex symbol? Michael Cera, mientras suenan un montón de tópicas canciones de rock alternativo. Pero hay excepciones como “The Comedy” una cínica, antipática, nada agradable y por supuesta graciosa cinta, con un protagonista que dan ganar de reírle sus supuestos chistes mientras le pegas un paliza (casi como el gilipollas protagonista de otra gran comedia indie, “Eagle vs Shark”).

Cocaína (Jimmy Giménez-Arnau, 1980)

Hay cintas que, en el momento de rodarse, ya poseen una extraña aura de película de culto, ese el caso de “Cocaína”, dirigida por Jimmy Giménez-Arnau (sí, ese Jimmy Giménez-Arnau) y protagonizada por Josema Yuste (sí, el de Martes y Trece), en búsqueda de información sobre la famosa y conocida droga. Estamos ante una cinta que es, a la vez, una especie de pseudo -documental, una historia sobre el rodaje imposible de una película y un viaje drogota con cameo de Alfonso Ussía:

Charlie the Unicorn (Jason Steele, 2005)

Una de las mayores mentiras del siglo XXI es aquella que nos dice que estamos viviendo “La edad de oro de la televisión”, o que ahora “el mejor cine se hace en HBO”, en realidad son tonterías inventadas para hacernos consumir más series. Lo paradójico es que son las series de animación las que sí están revolucionando el medio…Y parece que nadie se está dando cuenta: hay más valentía y experimentación en un plano de “Adventure Time” o “Gravity Falls” que en sobrevaloradas ficciones televisivas como Breaking Bad o The Wire, y hay más nihilismo y mala leche en una frase de “Rick and Morty” que en todos las supuestas gracias de Larry David…Todo esta parrafada viene a colación para recomendaros “Charlie the unicorn”, que solo tiene un par de episodios pero mola porque: a) parece que está dibujado por tu sobrino de cinco años, b) su humor se basa en expandir la leyes de Chuck Jones hasta llegar a la velocidad absurda, y c) entre robo de riñón y robo de riñón te acabas encariñando con el pobre Charlie, y sus dos amigos, que en realidad son un par de hijos de…

This House Has People In It (Alan Resnik, 2016)

Durante los últimos años Adult Swim ha difuminado la frontera entre el humor, la sátira mas ácida y el puro terror gracias a una serie de fascinantes cortos y / o experimentos narrativos: “Too Many Cocks” comenzaba con la típica entradilla de una sitcom de los 80 para ir derivando en un pesadilla guiñolesca llena de gore, y “United Footage of a Bear”, en un principio, parecía parodiar los anuncios de tv sobre medicamentos hasta que se convertía en una alucinación digna del David Lynch más desatado. Uno de los creadores de este último corto, Alan Resnik, realizó el año pasado todo un salto mortal con “This House Has People In It”, once minutos de found footage que siguen a una típica familia estadounidense en un típico día en un típico vecindario estadounidense hasta que se topan con un hecho horripilantemente extraordinario; a partir de ese momento una búsqueda interactiva nos lleva a vídeos más surrealistas y aterradores:

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