Foto Promo Lázaro- Iris Banegas y Victor Cabezuelo -003

por Pep Gimenez

El próximo 16 de septiembre PitaSound Prom celebrará su 4º aniversario con un evento especial en el Deluxe Pop Club: por un lado tendremos a Lanuca interpretando las canciones de su nuevo disco “Tibia Turbia” (Infinito Discos, 2016), una nueva muestra del talento compositivo de Ángela Bonet a la hora de crear hipnóticas y sugerentes composiciones pop; y también nos visitará la banda madrileña Lázaro que nos presentará su segundo trabajo “Soles y pingüinos” (2016), cuyas canciones respiran un fascinante rock atmosférico con gotas de experimentación y sonidos electrónicos. En Fahrenheit 77 hemos aprovechado para hablar con Nieves Lázaro sobre su proyecto musical, y del concierto que el grupo dará en Valencia.

¿Cuál es el origen de Lázaro? O por lo menos, ¿cómo pasa de ser un proyecto personal tuyo a conformarse como grupo?

Lázaro comenzó como un experimento en el que quise ver cómo sonaban las ideas musicales que me venían a la cabeza y tuve la suerte de contar con Manuel Cabezalí, quien me ayudó a darle forma a todos esos sonidos. Utilizamos sartenes, ollas, radiadores y golpeamos hasta sillones para conseguir un sonido de bombo. Fue un proceso muy mágico y divertido.

Luego nació la banda como tal, fueron saliendo fechas de conciertos y tuvimos que darle forma a todo eso como pudimos. De ahí fue naciendo el sonido de Lázaro, el que seguimos moldeando hoy en día. Se podría decir que yo inventé un juguete y luego encontré a los mejores compañeros de juego para hacerlo crecer.

¿Quiénes te acompañan en esta nueva aventura?, ¿quiénes son los músicos que completan la banda?

Después de varios cambios en la alineación (todos ellos muy enriquecedores) ahora somos cuatro. Por orden de antigüedad estaría Juanma Padilla, a la batería, ritmos electrónicos y sartenes, y fue el primero que no dudó en unirse a la está aventura. Luego vino Rafael Revelles, a la guitarra, que era guitarrista de Libens antes. Y la última en montarse al barco ha sido Iris Banegas. Ella es fotógrafa y toca el bajo desde hace solo dos años pero tiene un estilo y sonido muy propio que nos encantó desde el primer día.

“Soles y pingüinos” es el segundo disco de Lázaro, aunque el primero firmado como grupo. ¿Qué diferencias podemos encontrar entre este nuevo trabajo y tu debut “Fierce”?, ¿se puede considerar “Soles y pingüinos” como una prolongación de la experimentación que se mostraba en “Fierce”? o en cuanto a sonido ¿pretende desmarcarse de tu debut y es el comienzo de una nueva etapa?

Para mí “Soles y Pingüinos” en un segundo debut, es decir, el primero como banda. Ya no es tanto una experimentación sino más bien una apuesta por un sonido y una manera de hacer canciones, que viene a ser la suma del esqueleto de canción que traigo yo de casa y luego la vestimenta que les vamos poniendo entre todos en el local. En este disco han sido también muy importantes tanto Manuel  Cabezalí (una vez más, por ser el productor del disco y el bajista en cuatro temas) e Ignacio Celma, que tocó el bajo en los demás temas y nos aportó muchísimo a la banda. Fue un poco nuestro Señor Miyagi particular. Por todo esto se desmarca de lo anterior, porque este trabajo es una búsqueda conjunta de un lenguaje propio.

El disco ha sido grabado en los estudios El Lado Izquierdo por Dany Ritcher. ¿Qué tal ha sido trabajar con él?, ¿qué es lo que crees que ha aportado al resultado final de “Soles y pingüinos”?

Dany Richter es infalible, se enfrenta a cada proyecto con una profesionalidad y un cariño que luego se nota en el resultado. Y su estudio, para mí, es el mejor de Madrid. Cuando se juntan Manuel y él para hacer discos, son una maquinaria que da mucho placer ver, la creatividad fluye y crean un ambiente de positividad y buena energía que son perfectos para sacar adelante un disco. Son un tándem increíble.

“Bestias de la guarda” fue el single de adelanto, es un tema muy enérgico pero a la vez con cierto lado sombrío. ¿De qué nos quiere hablar la canción?  

Esa es una de las canciones que más me gustan del disco. Es una canción que dedico a unas bestias imaginarias, que te acompañan y te defienden a muerte. Es como una especie de hechizo, sombrío pero enérgico, como bien dices.

Entre las canciones que encontramos en este trabajo “Vía Láctea” sorprende por su uso de sintetizadores que proporciona al tema un sonido gélido pero también mágico. ¿Cómo nace este tema?    

Esa canción tiene una atmósfera que acompaña muy bien a lo que está diciendo la letra. Partió de un dibujito que hice (al igual que muchas otras), en el que se veía un astronauta flotando en el espacio, atado a la tierra con un cordón, a él le caía una lágrima, y el lugar que le unía a la tierra tenía forma de corazón. La canción nació con los sintetizadores, el ritmo y la letra. De hecho, esa letra fue la que menos tardé en escribir, junto con Noches Huecas. La escribí de una sentada, sin saber muy bien porque decía lo que decía. Ahora es de las que más significado tienen para mí.

El disco termina con un instrumental “Moras negras”, ¿de dónde surge esta composición?, parece que tiene alguna clase de conexión con vuestro anterior trabajo, ¿no?

¡Exacto!, ¡gracias por darte cuenta! Es, efectivamente un guiño total al disco anterior. Lázaro tiene un lado bastante sombrío, pero también tiene un gran sentido del humor. Para mí esto es muy importante, tanto en la vida como en la música y este disco nos salió bastante serio, por eso tenía claro que necesitaba ponerle el broche de Moras Negras. También es un poco la firma de lázaro, el hecho de que haya siempre uno o dos temas instrumentales en cada disco. Pretendo hacerlo siempre.

El próximo 16 de septiembre actuaréis en el 4º aniversario de PitaSound Prom junto a Lanuca. ¿Es la primera vez que tocáis en Valencia?, ¿qué tratamiento le dais a vuestras canciones en directo?, ¿buscáis un sonido aún más potente que el desplegado en el disco?

Sí, será nuestro primer concierto en Valencia y nos hace mucha ilusión que sea en el aniversario de PitaSound, y en el Deluxe, que era un sitio donde teníamos muchas ganas de tocar. Nuestro directo es muy enérgico. Estamos viviendo un momento muy bonito en el que cada vez que nos juntamos para tocar se crea una sinergia y una magia que no logramos repetir nunca exactamente igual. Por eso ahora tenemos tantas ganas de tocar en cuantos más sitios mejor.

Además del aniversario de Pita Sound Prom, ¿qué otros conciertos tenéis preparados para fechas cercanas?   

Tocamos el 2 de septiembre en el Festibalc de Zamora, que es un festivalito de conciertos en balcones de la ciudad y estamos muy contentos porque nos ha tocado el balcón de la policía municipal. ¡La música a veces te lleva a lugares insospechados! También vamos a hacer un concierto benéfico para “Un Micro para el Sáhara” en Madrid, el 14 de septiembre en la sala Moby Dick junto a Mechanismo y Fizzy Soup. Y en octubre tocaremos en Tenerife (El Aguere, La laguna) y en la sala Siroco en Madrid junto a Sex Sodio Sullivan. Estamos pendientes de más fechas que se irán confirmando este verano.

Y para finalizar, ¿estáis preparando nuevo material para un futuro lp?, ¿o preferís centraros un tiempo en presentar en directo “Soles y pingüinos”?

Pues acabamos de grabar unas canciones ahora que verán la luz en octubre. Por nuestras redes sociales (sobre todo Instagram, @lazaro.musica, #lazarotieneunplanmarciano) hemos ido contando cositas, de este plan marciano que tenemos del que aún no podemos desvelar nada. Pero la verdad es que nos morimos de ganas de contarlo y de que salga. Acabamos de terminar de grabarlo, esta vez con Víctor Cabezuelo como productor, y estamos muy muy contentos con cómo está quedando.

Foto: Iris Banegas y Víctor Cabezuelo.

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