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por Guillermo Beltrán

Etrigan el Demonio es un personaje creado en los 70’s por Jack Kirby, cuando el maestro dio carpetazo a su etapa en Marvel y se pasó a la Distinguida Competencia. Etrigan es un demonio del Infierno que a menudo se alía con las fuerzas del bien; capaz de lanzar fuego por la boca, al mismo tiempo que goza de una fuerza sobrehumana. El caso es que la popularidad del personaje ha tenido una serie de altos y bajos a lo largo de su historia que, si bien le ha permitido sobrevivir al paso del tiempo, tampoco es que le haya alzado a la primera línea entre el gran público. Desde la etapa de Kirby pasó a un segundo plano en el que actuaba de personaje secundario en series como “La Cosa del Pantano” de Alan Moore o Sandman de Neil Gaiman, realizaba apariciones esporádicas en las cabeceras de Batman o compartía protagonismo en mini-series como “Demon vs. Lobo”. Sería en los años 90’s, gracias a guionistas como Alan Grant o Garth Ennis, que las aventuras de este habitante del averno cobrarían nuevos bríos.

Grant trabajaría en la serie regular de The Demon hasta el número 39; durante esta etapa, el guionista había rodeado a Etrigan de un amplio abanico de personajes secundarios que aportaban grandes dosis de humor, lo que unido al dibujo un tanto simpático del artista Val Semeikis, hizo que el tono de la cabecera resultara demasiado amable para tratarse de una criatura infernal. Cuando Ennis tomó el relevo en los guiones, aunque no tuviera una trayectoria demasiado extensa en el cómic americano, ya se había encargado de escribir para un título importante como era “Hellblazer”. Así pues, junto al dibujante John McCrea, Ennis desarrolló una serie de números que rompían en el fondo y la forma anteriores, cambiando el tono por uno mucho más inquietante y demoníaco. Por supuesto, el sentido del humor que siempre ha caracterizado a Etrigan se mantenía intacto, pero ahora resultaba mucho más negro y corrosivo; algo que sería una constante en el autor de “Preacher”. De la misma forma, los actores secundarios que aparecían en la etapa anterior, ven como sus apariciones se vuelven mucho más esporádicas, sirviendo para dar un toque dramático a la personalidad de Jason Blood, la mitad humana del protagonista. Asimismo, el origen artúrico desarrollado por Kirby, en el que Jason Blood fue maldecido por el mago Merlín a compartir su cuerpo con el demonio Etrigan, es totalmente ignorado por Ennis, quien se decanta por un trasfondo más oscuro y violento, a lo Dr. Jekill y Mr. Hyde. 

Este tomo recopila los primeros 10 números de la serie de Ennis, actuando los dos primeros como introducción al tono que marcará el resto de las entregas. De estas primeras historias auto-conclusivas destaca el “Annual nº 2” en el que se narra los orígenes de Hitman, uno de los pocos personajes creados en la época que tuvo continuidad e importancia dentro de la editorial, y que se mostrará como un poderoso aliado de Etrigan en historias posteriores. En este capítulo tenemos a unos alienígenas que vienen a la Tierra para alimentarse del líquido cefalorraquídeo de los humanos. Uno de ellos ataca a Tommy Monaghan, un asesino a sueldo, que sobrevive de milagro aunque pierde los ojos en el proceso. Sin embargo, esta pérdida se verá subsanada al ganar la capacidad de escuchar los pensamientos de quienes le rodean, así como de una fabulosa visión de rayos X. En el arco argumental “El sicario del Infierno”, Remiel y Duma, los ángeles que gobiernan el Infierno, contratan a Etrigan como sicario para eliminar a los demonios renegados que no cumplen sus normas. El primero de sus objetivos será Asteroth, un demonio que ha entrado en el mundo de los mortales, introduciéndose en la mafia de Gotham, para despertar a un siniestro espíritu que se alimenta de las miserias y maldades de la ciudad, para así gobernar el mundo. A pesar de las cualidades de Etrigan y sus gusto para crear el caos y la destrucción, se verá incapaz de contrarrestar por si solo el poder de Asteroth, con lo que deberá contar con los servicios de Hitman para cumplir su objetivo. “Vieja gloria encantada” será la otra historia larga que incluye este volumen. Aquí vemos al demonio recuperar al Tanque Encantado, un tanque poseído por el fantasma de un general confederado de la Guerra de Secesión, para combatir a un ejército de nazis zombis que están dispuestos a traer el Cuarto Reich.

Ennis consigue con estos números desarrollar unas historias la mar de entretenidas, donde la violencia corre prácticamente por cada viñeta y apenas hay lugar para el respiro. Los personajes lucen un sentido del humor cáustico a más no poder, alcanzado las cotas más altas de gamberrismo en las interacciones entre Hitman y Etrigan. El autor, aunque la acción y las peleas copan gran parte del espacio narrativo, sabe mantener el equilibrio con momentos de mayor calado dramático en el que explorar el lado humano de Jason Blood y su sufrimiento por verse maldito por el espíritu del demonio. A su vez, el dibujo de McCrea apuntala con maestría el tono de las historias, gracias a un estilo espeluznante y retorcido que trasmite a la perfección toda la maldad de estas criaturas del averno. 

La edición mantiene la calidad a la que ECC nos tiene acostumbrados para sus tomos de tapa dura; sin embargo, querríamos destacar el esfuerzo de la editorial a la hora de enfocar la traducción de los diálogos en verso de Etrigan. A pesar de que en ocasiones la traslación a nuestro idioma de lugar a expresiones un tanto extrañas, han sabido mantener en su mayoría el ritmo y la cadencia de las rimas, lo que hace de la lectura de este tomo una grata experiencia y ayuda a explotar una de las características más especiales de este personaje tan singular.

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