videoclub-84

por Pep Gimenez

“Videoclub 84” puede parecer, en un principio, una divertida historia de locuras adolescentes…Y lo es, pero, al mismo tiempo, también se nos revela como uno de los retratos más certeros, y reflexivos, sobre la nostalgia que he leído en mucho tiempo. Ya sabes ese extraña compañera de viaje que tenemos que aguantar durante toda nuestra existencia, porque es capaz de devolvernos a esos instantes donde fuimos más felices, aunque en el fondo también nos proporcione toneladas de insuficiente, y problemática, melancolía.

Su historia nos hace viajar a finales de los 90, una época, nunca suficientemente valorada, en el cual las cintas de vídeo dejaron paso al dvd y cada día uno podía descubrir maravillosas canciones de pop punk. Su protagonista vive fascinado por el mejor cine de entretenimiento de los 80…Mientras continua enamorado de su vecina (o más bien de la chica a la que conoció hace unos años) y rueda un cortometraje con su mejor amigo. Los tres (Óscar, Gustavo y Selene) vivirán, en un periodo corto de tiempo, toda una serie de experiencias que cambiaran sus vidas: el (re)descubrimiento del amor, el fortalecimiento de la amistad, el hallazgo del valor y la valentía o la reafirmación de la importancia de la familia, y amigos, para aguantar los duros golpes que nos tiene preparado la vida.

“Videoclub 84”, por mal que le pese a Óscar, conecta con algunas grandes comedias adolescentes; en realidad aquellas que tratan a sus personajes con inteligencia y cariño, y no como si fueran un saco de hormonas: De “El Club de los Cinco” a “Superbad” pasando, especialmente,  por “No puedo esperar más”, un título a reivindicar del cual “Videoclub 84” es un perfecto heredero.

Su autor, Manu Riquelme ha conseguido regalarnos una historia tierna, pero, a la vez, introspectiva y llena de situaciones cómicas muy divertidas (una pista: “Lo peor del verano”) que se lee con una sonrisa mientras, en tu cabeza, te preguntas “¿que habrá sido de la virginidad de Britney Spears?”.

Portada: Rubén Ajaú (Muerte Horrible).

Anuncios