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por Pep Gimenez

Durante este 2016 se está celebrando el 20º aniversario de muchos grandes discos: “Pinkerton” de Weezer, el primero de Fountains of Wayne, Beck y su “Odelay”, “New Adventures in Hi-Fi” de R.E.M., “Being There” una de las primeras joyas de Wilco…Pero en Fahrenheit 77 vamos a reivindicar el que, posiblemente, sea el mejor álbum de power pop hecho en España.

En 1996, el panorama del rock alternativo en nuestro país estaba repleto de grupos que cantaban en inglés y estaban influenciados por el indie procedente de Estados Unidos y Reino Unido. Muy pocas bandas se atrevían a cantar en español, y entre ellas destacaron unos chavales procedentes de San Fernando de Cádiz que recogieron la tradición melódica de grandes formaciones como 091, La Granja o Los Flechazos, fusionándolo con la vitalidad de la nueva ola (Los Pistones, Mamá) y los estribillos pegadizos propios de las bandas de finales de los 70 y principios de los 80 (Plimsouls, The Beat, Elvis Costello & The Attractions).

Los Hermanos Dalton ya dieron muestras de su calidad musical con un primer disco, “Ya están aquí” (DRO, 1993), que incluía el maravilloso “Los latidos de siempre”, y con ese pequeño hit que era su acelerada versión del “Pink Panter”. Pero lo que hicieron con “Vitamina D” (DRO), es historia (underground) del rock español: uniendo fuerzas con el productor Paco Loco, sacaron una maravillosa colección de canciones que no tiene nada que envidiar a los mejores discos de power pop de aquellos años; para un servidor este trabajo está al mismo nivel de joyas como “Frosting on the Beater” de The Posies (Geffen Records, 1993) o  “Gilfriend” (Zoo Entertainment, 1991) de Matthew Sweet.

Aunque todos son igual de buenos, he elegido 5 temazos de “Vitamina D”; 5 canciones que pertenecen a una obra cumbre del pop-rock de nuestro país.

Fred Flinstone

La golosina pop del disco. Al igual que el “Buddy Holly” de Weezer o “My Sharona” de The Knack , “Fred Flinstone” es una de esas canciones tan perfectas que no hace falta decir mucho más. Solo deja que su estribillo, y la melodía “vitaminada”, conquisten tus oídos y te obliguen a hacer el baile del oso. Como tú, Fred Flinstone, quiero ser. ¡Yabba dabba dooo!

Vacié el cargador sobre ti

El momento ramone: un arrebato vertiginoso de punk rock que ya anticipaba el giro hacia el sonido californiano (Nofx, Bad Religion) de su siguiente disco, “Crash” (DRO, 1998). Es power pop, pero parece nacido de las entrañas del CBGB.

Desde la pared

Obsesiones sentimentales, cámaras de foto y voyerismo melódico para una canción que es la respuesta patria a los afilados dilemas amorosos del gran Elvis Costello. “Desde la pared” podría ser el resultado de una furiosa mezcla entre “La Caza” de Juan y Junior y todos esos discos de la Stiff Records que tanto nos gustan.

Volveré por ti

091 siempre fue una de las influencias fundamentales del grupo, incluso José Ignacio Lapido llego a componer, para Los Hermanos Dalton, la hermosa “Espejos que nos devuelven las miradas”. Dentro de “Vitamina D” encontramos un “Volveré por ti” capaz de igualar la emotividad, y poesía, del que hacía gala la mítica banda granadina.

Tiempo que perder

Un tema que se convierte en heredera de esos himnos que solo la nueva ola española era capaz de crear. Su vitalidad contagiosa haría sonreír de felicidad a José María Granados, Miguel Ángel Villanueva o Alex Cooper, y es que es una de esas canciones perfectas para escuchar a todo volumen, mientras el sol entra por la ventana y la persona que más quieres se queda abrazada a ti.

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