authority

por Guillermo Beltrán

Para la historia del cómic americano los 90’s podrían representar una de sus etapas más oscuras. El extremo conservadurismo de las grandes editoriales, espoleado por unas ventas sostenidas más por la especulación que por la originalidad o calidad de sus contenidos, hicieron que el género super-heróico cayera en una espiral descendente en la que el inmovilismo y el aburrimiento eran la tónica dominante. Es por ello que el título que nos atañe en esta ocasión tiene una importancia capital en el devenir de las historietas de justicieros con pijamas. Cuando Authority vio la luz en aquel lejano año de 1999, los cimientos de la industria se tambalearon ante la colosal bocanada de aire fresco que el guionista Warren Ellis acababa de proponer. En realidad la fórmula era sencilla, liberarse de cualquier tipo de corsé y desarrollar la historia más directa, apabullante y espectacular posible. En Authority, los buenos son prácticamente dioses, con poderes casi ilimitados y armados de una superioridad moral que les lleva a hacer lo que sea necesario para salvar el planeta, aunque para ello haya que destruir ciudades enteras y ejecutar a todo aquel que intente alterar el status quo. Por otro lado, los villanos son unos verdaderos psicópatas, cuya motivación principal no es otra que conquistar el mundo, cuando no acabar con toda existencia humana. Los enfrentamientos, como no podía ser de otra manera, son gigantescos, encarnizados y sangrientos; auténticos espectáculos visuales en los que apenas hay lugar para demasiadas reflexiones y sutilezas. 

Cuando el gobierno de los EEUU decide acabar con la Stormwatch Black, un secreto comando de operaciones especiales que vela por la seguridad de la Tierra, sus antiguos y super-poderosos miembros deciden formar Authority, instalando su base de operaciones en una gigantesca nave extraterrestre que navega entre diferentes dimensiones y que les permite acudir al momento a cualquier punto del planeta que se encuentre amenazado. Este grupo está liderado por Jenny Sparks, la encarnación del siglo XX, capaz de controlar la electricidad y que mantiene un aspecto juvenil a pesar de tener casi 100 años. Le acompañan Jack Hawksmoor, cuyo poder es la capacidad para comunicarse con las ciudades; Apollo, un semi-dios con unas cualidades que podrían ser equiparables a las de Superman; Midnighter, un gran luchador que estética y psicológicamente recuerda a Batman; El Chamán, un mago que concentra en su interior toda la sabiduría mística alcanzada a lo largo de los siglos; Angela Spica, una ingeniera que ha cambiado su sangre por nano robots y que es capaz de crear toda clase de elementos mecánicos; y Swift, una aguerrida guerrera alada. Este grupo, despiadado e implacable, se enfrentará a innumerables amenazas; desde un terrorista global que quiere imponer su sello a la humanidad, la invasión por parte de una Inglaterra alternativa y tecnológicamente más avanzada e, incluso, una criatura extraterrestre creadora del Sistema Solar y que se hace llamar Dios. Bajo esta premisa, Warren Ellis desarrolla tres arcos argumentales, de cuatro capítulos cada uno, en los que veremos el peculiar modus operandi de estos justicieros, su singular concepción del honor y su aceptación de que en ocasiones hay que hacer dolorosos sacrificios en pos de un bien mayor; todo ello amplificado por un arrebatador sentido del espectáculo, en donde no existen los límites. El ritmo de la narración es endiablado, aumentando progresivamente las dosis de emoción e intensidad, hasta acabar con unos cada vez más apabullantes clímax, llenos de acción y violencia. 

El apartado gráfico creado por el dibujante Bryan Hitch sigue la rienda marcada por el tono grandilocuente del guión, plasmando de forma magistral la espectacularidad de los enfrentamientos multitudinarios, desarrollando un fabuloso imaginario mecánico y ambiental para los diferentes universos alternativos que recorren nuestros protagonistas y cuidando al máximo los más pequeños detalles, hasta casi conseguir que las viñetas traspasen las páginas del libro. 

Authority debe degustarse libre de prejuicios y pretensiones, dispuesto a dejarte llevar por las cada vez más grandilocuentes ocurrencias de Warren Ellis; sólo así podrás disfrutar al máximo esta gozosa macarrada. Por último cabe destacar la cuidada presentación que, una vez más, han preparado los responsables de ECC Ediciones, en papel de gran calidad, tapa dura y con un amplio dossier con extras que incluyen bocetos, portadas alternativas y el borrador del guión para el primer número de la serie.

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