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por Guillermo Beltrán

Si tuviéramos que destacar al personaje estrella de la Casa de las Ideas en este 2016, sin duda alguna señalaríamos al bueno de Stephen Extraño. En primer (y más obvio) lugar, por esa adaptación cinematográfica que ya asoma a la vuelta de la esquina y que, en la piel de Benedict Cumberbatch, introducirá la vertiente mágica en el Universo Cinematográfico Marvel y segundo, porque por primera vez podemos encontrar en nuestra librería favorita una serie mensual protagonizada por el Hechicero Supremo. Lo cierto es que la trayectoria del Doctor Extraño, en cuanto a la continuidad de sus series propias se refiere, ha sido bastante errática durante gran parte de su historia. Desde que fuera creado por Steve Ditko y Stan Lee en las páginas de aquel lejano Strange Tales #110 de 1963, ha ido apareciendo y desapareciendo de las cabeceras, viviendo momentos de gloria como la etapa guionizada por Roger Stern en los 80’s, junto con otros de olvido absoluto. También es cierto que ha sido un personaje que siempre ha dado mucho juego como figura invitada en las aventuras de otros justicieros enmascarados, como pudimos comprobar en aquella etapa pre-Civil War en la que el guionista Brian Michael Bendis le devolvió parte del protagonismo perdido en la década anterior, hasta llegar a formar parte de Los Nuevos Vengadores surgidos después del enfrentamiento super-heróico. Sin embargo, antes de que Bendis prestara atención en la figura de Extraño, otros autores pusieron su granito de arena en la reivindicación del personaje en forma de series limitadas. De entre todas ellas, destacaba con luz propia El Juramento, obra de Brian K. Vaughan, uno de los guionistas más aclamados de los últimos tiempos, junto con el dibujante español Marcos Martín. Unidos crearían lo que a la postre será una de las aventuras más memorables en la historia de Stephen Extraño.

El relato comienza con la aparatosa entrada del Doctor Extraño acompañado de su inseparable mayordomo Wong, en la consulta de Linda Carter, también conocida como la Enfermera de Noche. Carter es una facultativa especializada en el tratamiento de los super-héroes afincados en la ciudad de Nueva York; pero Stephen Extraño no ha llegado para ofrecer consejo, sino para pedir auxilio. Extraño había viajado a través de las dimensiones mágicas con la esperanza de conseguir un elixir con el que poder curar el cáncer terminal que padece su amigo Wong. Sin embargo, esta poción será mucho más especial de lo que el Doctor hubiera imaginado, por lo que atrae la atención de un poderoso enemigo que no dudará en mandar a un sicario conocido como El Bandolero para allanar el famoso sancta sanctorum de la calle Bleecker y robar dicha pócima; hiriendo gravemente al hechicero en el intento. A partir de ese momento se inicia una investigación a contrarreloj para intentar recuperar el fabuloso elixir, que llevará a Extraño a enfrentarse con aberrantes figuras demoníacas, así como a ciertos elementos de su pasado. Vaughan desarrolla esta historia con una encantadora ligereza, armada con excelentes diálogos llenos de inteligencia y vigorosos destellos de humor, con los que consigue esquivar los manidos clichés de los relatos detectivescos. El guionista construye una firme y magnética relación entre los diferentes personajes que van saliendo a escena, consiguiendo dar un gran empaque al desarrollo de los acontecimientos, ganando en interés y suspenso a medida que avanzan las páginas. Es especialmente reseñable la interacción entre Extraño y Linda Carter; si bien la Enfermera de Noche es un personaje muy recurrente en las cabeceras de héroes como Spider-Man, Daredevil o Puño de Hierro, es en esta saga donde se le dibuja una personalidad más completa, alcanzado el estatus de co-protagonista de la misma; tanto por la importancia que desempeña en la trama, como por la irresistible química que destila con el Doctor Extraño.

Pero si algo hace que esta mini serie sea memorable es el extraordinario trabajo de Marcos Martín. Con un estilo sobrio y nítido, el dibujante es capaz de dotar a cada una de sus viñetas de una viveza y un dinamismo sobrecogedor; sobretodo cuando nos sumergimos en los mundos paralelos y las dimensiones ocultas. Es aquí cuando Martín despliega un riquísimo imaginario de elementos sobrenaturales, jugando con formas imposibles y una estupenda paleta de colores. Es capaz de retorcer el ambiente establecido por Vaughan para desarrollar una personalidad gráfica que se mueve entre el homenaje al estilo clásico de Ditko y la actualización a una rabiosa modernidad. El pulso narrativo del que hace gala es soberbio; aún cuando se abandona a una cierta extravagancia a la hora de afrontar el diseño de las páginas, no hace sino profundizar aún más en ese vistoso viaje a través del universo mágico de Marvel.

En definitiva, este tomo supone un magnífico punto de partida para todos aquellos que quieran conocer mejor a uno de los personajes más sorprendentes del universo Marvel. Por otra parte, con la publicación de El Juramento, la editorial Panini pone en marcha una nueva línea denominada 100% Marvel HC, destinado a aquellas historias cortas y auto-conclusivas que por su calidad merecen una edición más cuidada, en tapa dura y con papel de gran definición. Un formato que promete darnos muchas alegrías. Además de este volumen, y aprovechando el inminente estreno de la película protagonizada por el Doctor Extraño, la editorial también ha publicado otros dos tomos en los que se recopilan los primeros números protagonizados por el Hechicero Supremo y también la etapa ideada por Roger Stern; encuadrados en las líneas Marvel Gold y Marvel Héroes, respectivamente. Asimismo, no podemos más que recomendar la serie regular que se está publicando actualmente en formato grapa, con guión de Jason Aaron y dibujo de Chris Bachalo; una auténtica delicia que pasa por ser de lo mejor que está sacando Marvel en los últimos meses. Así pues, parece que vamos a tener Doctor Extraño para rato; y damos gracias por ello.

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