glenngould

por Guillermo Beltrán

La autora francesa Sandrine Revel nos presenta la conmovedora biografía de uno de los músicos más fascinantes de la la música clásica contemporánea. Aclamado por el público como si de una “rock star” se tratase, Glenn Gould se convirtió gracias a su Variaciones Goldberg en un soplo de aire fresco para una música que parecía apolillada, amén de conseguir que su edición discográfica lograra unas cifras de ventas inusitadas para la industria. Gould era un pianista dotado con un extraordinario talento, un auténtico genio cuya particular forma de tocar, encorvado y tarareando con los ojos cerrados, se transformó en toda una seña de identidad. De carácter excéntrico y extraño, Gould se mostraba como un ser humano solitario, frágil y atormentado; hipocondríaco, asocial, al borde del autismo. Tenía muy pocos amigos y sólo en el estudio de grabación encontró el refugio que necesitaba, hasta el punto en el que abandonó los conciertos para centrarse en unas grabaciones que repetía una y otra vez hasta quedar satisfecho. 

Como la vida del propio músico, desordenada y caótica, la narración que lleva a cabo Sandrine Revel va saltando de una etapa a otra en busca de esos momentos clave que marcaron su trayectoria. La autora consigue hacernos viajar al interior de su psique y hacernos entender las razones de su pasión, la complejidad del personaje, sus fobias o esa especial conexión que sentía hacia el piano, entendido como una proyección de su alma, más que como una mera herramienta de trabajo. Revel nos transporta en un viaje empático, donde la mirada trata de ser la adecuada para compartir las manías del músico, su concepción del mundo y el arte, así como su desesperada necesidad de soledad, sus miedos y anhelos. Para ello, la autora juega con las masas de color, la claridad de los trazos, los tonos, la estructura de la página e incluso con el contorno de las viñetas, subrayando así las diferencias entre los saltos temporales, las escenas oníricas y de pura fantasía o los elementos de mayor calado dramático o emocional. Sandrine Revel factura una serie de imágenes muy sugerentes, con un cierto toque surrealista pero de gran calado, que crean una conexión directa entre el personaje y el lector, haciendo que este se sienta cada vez más emocionado a medida que pasa las páginas. 

Así pues, este “Glenn Gould, una vida a contratiempo” supone una fantástica oportunidad para acercarse a la vida y la obra de este músico sin igual, al mismo tiempo que deleitará tanto a aquellos que conozcan al personaje como a aquellos que simplemente busquen un buen cómic que llevarse a los ojos.

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