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por Pep Gimenez

Existen discos que son el fiel reflejo de su época, y cuyas canciones son perfectos vehículos capaces de hacernos regresar a unos años, que, desgraciadamente, nunca volverán. Pero ahí están unas melodías y estribillos para recordarnos que cualquier tiempo pasado, si no fue mejor o más feliz, por lo menos tenía ese espíritu de pura juventud capaz de hacernos soñar…

…Y os he soltado toda esta parrafada pseudofilosófica para hablaros de la banda sonora de una, olvidada, comedia adolescente de los 90.

“Angus” (Patrick Read Johnson, 1995) cuenta las vivencias de un tímido y obeso chaval de 14 años, que, por supuesto, está obligado a sobrevivir a un instituto lleno de abusones, mientras intenta captar la atención de la chica que le gusta. El film, sin ser una obra maestra, intenta rescatar el espíritu de las películas de John Hughes, y mezcla, con algo de acierto, chistes y cierta sensación melancólica. Además cuenta con el mítico George C. Scott (“Patton”, “¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú”) dando vida al sabio abuelo del protagonista.

La cinta (que aquí recibió el horroroso título “El gran peque se va de ligue”) ha acabado siendo olvidada…Pero el año pasado su banda sonora se reeditó, y la razón es que estamos ante uno de los recopilatorios definitivos sobre punk pop noventero. Si quieres saber lo que significó el género en aquella década, este es uno de los discos que tienes que escuchar sí o sí.

En primer lugar, surgió en el momento más oportuno: justo después del éxito de “Dookie” y el “Blue Album” (ambos aun retumbando en los oídos de miles de jóvenes) , y coincidiendo con la publicación de discazos como “1977”, “Blonder and Blonder” o “Riverdales”. En cierto modo podemos considerar esta banda sonora como un certero análisis del rock alternativo de aquellos años: con el grunge recién acabado y el brit pop agitándose al otro lado del charco, hubo una serie de bandas que recuperaron cierta luminosidad power popera en las melodías.

Green Day aportaron el momento más emotivo con “J.A.R. (Jason Andrew Relva)”, un tema escrito por el bajista Mike Dirnt, y dedicado a un amigo fallecido en accidente de coche: la  canción es un claro ejemplo del gran esplendor compositivo que vivió la banda liderada por Billie Joe Amstrong durante aquellos años, y, sencillamente, está la altura de cualquier himno de Buzzcocks o The Undertones.

Por su parte los irlandeses Ash, entregaron dos deliciosos temas (“Kung fu” y “Jack names the planets”; demostrando, a su vez, que a pesar de estar ligados al Brit Pop, lo suyo era otra cosa: punk fumeta a velocidad de vértigo para hablar sobre pelis protagonizadas por Jackie Chan, Star Wars y chicas que te rompen el corazón.

Weezer tendieron un puente entre su debut y “Pinkerton” (DGC, 1996) gracias a “You gave your love to me softly”: casi dos minutos de gloriosa urgencia romántica que describen perfectamente de donde venía el grupo, y hacia donde quería dirigirse (¿tal vez una opera indie-rock de ciencia ficción sobre decepciones amorosas?); estamos ante un tema que recuerda a Los Ramones encerrados en un nave espacial mientras escriben canciones de amor. Lo más divertido es que Rivers Cuomo, en un principio, presentó otra propuesta: “Wanda (you´re my only love)” un maravilloso vals de espíritu entristecido que, increíblemente, fue rechazado por los productores; menos mal que el cantante la recuperó para su “Alone: the home recordings of Rivers Cuomo” (Geffen, 2007).

La conexión con Green Day también la encontramos en otros dos temas incluidos en la banda sonora: por un lado Billie Joe Amstrong co-produjo la aportación de Riverdales (formación liderada por dos músicos importantísimos para la escena punk pop: Ben Weasel y Dan Vapid, ambos de Screeching Weasel), y su “Back to you” acaba enamorando gracias a un estribillo que es puro lamento emocional con el sello de Lookout Records. Por otra parte Pansy Division recibieron el apoyo de los creadores de “Basket Case” (incluso los llevaron de gira con ellos), desgraciadamente eso no sirvió para que la gente se fijara en una banda que merece mas reconocimiento, porque consiguió crear excelentes canciones de temática homosexual dentro de la escena punk rock californiana. Su “Deep water” es capaz de abrazar tanto el legado acústico de Jonathan Richman como la sensibilidad poética del mejor indie pop inglés de los 80.

Y hablando de indie inglés, Smoking Popes siempre pretendieron ser la versión punk pop de Los Smiths, y con canciones como “Mrs you and me” lo consiguen, además de anticipar cierta tristeza melódica de la cual sacarían provecho The Weakerthans o Death Cab For Cutie. En el otro extremo encontramos la festiva “Enough” de Dance Hall Crashers, herederos de Operation Ivy y protagonistas del revival ska (con cierto tono popero) que se dio en los 90…Una escena musical que, para bien o para mal, capitalizaron No Doubt.

La potente y arrugada voz de Kim Shattuck protagoniza un “Funny face”, que demuestra que The Muffs eran los alumnos más aventajados de las Runaways y Bikini Kill, y, por supuesto, mejores que el 90% de bandas que se embarcaron en el movimiento riot grrrl; un año más tarde, conseguirían un pequeño hit gracias a su increíble versión de “Kids in America”, de Kim Wilde, para otra comedia adolescente, “Clueless” (Amy Heckerling, 1996). En las mismas coordenadas que The Muffs, se mueven Tilt con “White homes”: punk rock melódico, y gritón, capaz de mirar de tú a tú a sus colegas masculinos de la escena.

La banda sonora de la cinta también incluyó unos toques de rock indie de clara tendencia comercial a través de Goo Goo Dolls (la muy Soul Asylum “Ain´t that Unsual”), y un bonito guiño musical a las cintas de John Hughes: la película empieza con el precioso tema “Am I wrong” de Love Spit Love, cuyo lider Richard Butler, también lo fue de The Pyschedelic Furs…A su vez, creadores de la canción “Pretty in pink”.

La escena punk pop acabó olvidando una película como “Angus”, y, a finales de los 90 y principios del nuevo siglo, vivió el éxito de Blink 182 y Sum 41, la irrupción de bandas como Bowling For Soup o Jimmy Eat World, el regreso de Weezer con el “Green album”, las aventuras sexuales de los protas de “American Pie” o a los Nerf Herder poniendo banda sonora a las aventuras de una cazavampiros…Pero eso es otra historia.

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