Lookout-Records

por Pep Gimenez

A finales de la década de los 80, California empezó a vivir una fiebre por un punk rápido y contundente pero también melódico, consecuencia de la influencia ejercida por el hardcore de grupos como Black Flag, aunque, también, por las posibilidades que abrieron The Descendents, que con sus primero discos demostraron que no había que gritar tanto.

Durante esa época se fueron multiplicando los conciertos en garitos, y las maquetas grabadas en cassettes pasaban de mano en mano. David Hayes y Larry Livemore, componente de un grupo llamado The Lookouts, decidieron que era el momento ideal para crear Lookout! Records: una discográfica que editara, en un principio, a los grupos de Berkeley y alrededores.

Lo que empezó como una aventura fascinante que daba buenos resultados gracias a la promoción de interesantes propuestas, se fue convirtiendo en decepción cuando algunos de los grandes descubrimientos de la compañía (Green Day, Rancid o The Donnas) se marcharon a multinacionales o se empezó a perder dinero de tal forma que esto produjo bastantes enfrentamientos entre la discográfica y las bandas.

Desgraciadamente, en Enero de 2012, Larry Livemore comunicó oficialmente que la discográfica cerraba sus puertas, sin que mucha gente se diera cuanta de la gran pérdida que representaba esta noticia. Y es que Lookout Records fue junto a Fat Wreck ChrodsEpitaph y Go-Kart Records una de las columnas esenciales con la que se sustentó el punk rock durante los 90.

Su sello distintivo fue saber mezclar diversión, contundencia y, sobretodo, un amor por la melodía que convirtió a las bandas de la compañía en los auténticos herederos de los Ramones. Aunque entre ellas podías encontrarte con ska (Operation Ivy), pop naif de dibujos animados (Cub), vitaminados ramalazos de serie b y cine de terror (The Groovie Ghoulies), garage (The Hi-Fives) o queerpunk (Pansy Division).

Como homenaje, voy a repasar  11 canciones de 11 grupos imprescindibles de la compañía:

Operation Ivy – Knowledge (1989)

Uno de los primeros grandes grupo surgidos en Lookout! Records, también fue el que menos duró. Meses después de lanzar “Energy”, la banda se disolvió y de sus cenizas surgió Rancid. Pero para el recuerdo queda este debut que predijo el revial ska de los 90, gracias a combinar el estilo con gotas de acelerado punk rock y hardcore. Dentro de este trabajo estaba “Knowledge” que suena como un cohete marca Acme a punto de estamparse en la cara del Coyote…Y que conocería una versión realizada por nuestros próximos protagonistas.

Green Day – One of my lies (1992)

Mucho, mucho antes de que quisieran ser como U2…Green Day querían ser como los Buzzcocks, y la verdad es que no lo hacían nada mal. Si hay un grupo que siempre se nombrará cuando se hable de esta discográfica, ese será el liderado por Billie Joe Amstrong, aunque en realidad consiguieron el éxito justo después de abandonar la compañía para irse a Reprise. Y, pese a quien le pese, “Kerplunk” es su mejor disco: una sucesión de himnos power pop que beben tanto del punk setentero inglés (The Boys, The Undertones) como de formaciones como The Replacements.

The Queers – Punk rock girls (1996)

La suma perfecta entre Los Ramones y los Beach Boys: The Queers aprendieron todo sobre el punk gracias a la enseñanzas de Black Flag, Angry Samoans y The Dickies, pero después fueron capaces de despachar auténticas golosinas de acelerado bubblegum como este “Punk rock girls”: toda una declaración de amor a las chicas con pelos de colores que acudían a sus conciertos, y que parece una versión llena de speed de un tema Los Rubinoos. La canción pertenece a uno de sus mejores álbumes “Don´t back down”.

Screeching Weasel – Hey Suburbia (1988)

Precisamente The Queers han colaborado mucho con Ben Weasel, el líder de Screeching Weasel, otra de las formaciones que ayudó a cimentar el sonido del mejor punk rock en Lookout! Records, aunque al final tanto el frontman del grupo como la compañía discográfica acabaron peleándose por acusaciones de incumplimiento de contratos y otras cuestiones económicas. Para el recuerdo queda la reedición de su primer trabajo: el frenético y nervioso “Boogadaboogadaboogada!”.

The Donnas – You make me hot (1998)

Otro grupo que se empezó a conocer gracias al sello de Berkeley, para después conseguir cierto éxito cuando se marchó a una multinacional: The Donnas era una banda de rock girls que empezaron bebiendo de leyendas como The Runaways para ir, poco a poco, dirigiendo su discurso musical hacia los terrenos del hard rock. Por ejemplo, su “American teenage rock´n´roll machine” parece navegar entre un punk pop hecho en mitad del Sunset Boulevard de los 80.

The Groovie Ghoulies – (She´s my) vampire girl (1999)

Posiblemente sea la banda de punk rock más divertida de los 90: una frenética batidora que mezclaba el amor por los estribillos contagiosos de Los Ramones, el rock and roll de Little Richard y las pelis de terror y serie B. Sus discos son la versión musical de pillarse una buena cogorza mientras miras films de la Troma o Frank Henenlotter. Entre sus mejores trabajos se encuentra “Fun in the dark”, que, además, contiene este himno para gritar bien alto mientras bailas todo lo mal que puedes:

Pansy Division – I really wanted you (1996)

Uno de los grupos más originales y curiosos de Lookout Records: procedentes de San Francisco, todos sus componentes eran homosexuales, y utilizaban el punk para hablar abiertamente sobre su condición sexual. Pero además tenían canciones rematadamente divertidas, y que eran buenos ejemplos de pop con melodías arrebatadoras y soleadas (“Deep water”, “I can´t sleep”). Pansy Division consiguieron transcender más allá de la escena queerpunk norteamericana llegando a ser teloneros de Green Day, y a actuar en la Mtv con “I really wanted you”:

The Hi-Fives – Welcome to my mind (1995)

No todo era punk; en el sello de Berkeley también hubo espacio para el rock garagero más poderoso y potente: las canciones de The Hi-Fives son todo un homenaje al sonido de grupos míticos de los 60 como The Sonics o The Wailers, aunque también golpean con la misma contundencia que muchas bandas coetáneas (The Devil Dogs, Dwarves). El tema que da título a su primer álbum se convirtió en un pequeño hit en las radios universitarias, introduciendo a muchos chavales en el apasionante mundo del rock and roll.

Sweet Baby – Pathetic (1996)

Sweet Baby Jesus fue unos de los primeros grupos que surgieron de la movida punk de Berkeley a finales de los 80, pero su disco de debut “It´s a girl!” fue denostado y maltratado por la propia compañía discográfica (Slash Records), que, prácticamente, no le dio salida comercial y lo condenó al ostracismo. Finalmente los componentes de la banda acabaron en otras formaciones como Samiam, The Mr. T Experience o The Wynona Ryders…Años Después Lookout! Records reeditó ese trabajo y la banda volvió a tener una segunda oportunidad llamándose Sweet Baby…Y esta es la historia del mejor disco de punk pop que aún no has escuchado.

The Mr. T Experience – I fell for you (1996)

Dejen paso al Dr. Frank, el pagafantas del punk y líder de The Mr. T Experience: grupo que se convirtió en el mejor heredero de los Buzzcocks a la hora de relatar fracasos amorosos con unos cuantos estribillos: sus canciones están llenos de chicos que se enamoran de la mujer equivocada, y que van sufrir, patéticamente, por ello. Menos mal que nos quedan las melodías, los pogos, y emborracharnos con un montón de cervezas mientras escuchamos álbumes con títulos tan románticos como “Love is dead”. 

The Lillingtons – You´re the only one (1999)

“Death by television” es una de la joyas escondidas del rock de los 90, y, también, para un servidor, es uno de los mejores discos que se han hecho nunca dentro de la historia del punk pop: melodías perfectas que parecen surgidas de un cómic de Archie, letras llenas de referencia a pelis de serie B y ciencia ficción, y, por supuesto, guitarras que parecen ir a la velocidad de la luz. Fueron el germen de los grandiosos Teenage Bottlerocket, y han sido una influencia importantísima en bandas como Airbag, Nerf Herder o Masked Intruder. ¡Que alguien reedite “Death by television” ya!.

Artículo aparecido originalmente en la web de La Colina 45

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